miércoles, 27 de febrero de 2008

Queremos tanto a Woody

En la mesa de trabajo de Brando se discute la portada de marzo. Lo mismo sucede en la de Cinemanía. Dos revistas tan distintas –la primera dirigida a un público masculino algo sofisticado, la segunda el reino del gossip de alfombra roja– han posado su mirada sobre el hombrecito de gafas con aire de cómic que desde hace más de tres décadas nos proporciona una buena dosis de felicidad. En ambas, Woody nos observa con ojos desencantados, esa mirada de invencible escepticismo que todo lo observa con sarcasmo: los interrogantes del mundo de la fe, los dilemas existenciales, el miedo a la muerte, la vida amorosa y la pulsión sexual. En la usina de Cinemanía, pregunto por qué Allen esta vez. "Es el primer director que aparece en la portada de la revista", me dice Lorena Blázquez, su directora. Dice también, con algún dolor, que hace algún tiempo empezó a buscar personajes que quebraran la idea de que Cinemanía es una revista superflua, puro chisme y entretenimiento, aunque sabemos que ese género editorial tiene versiones ejemplares como Empire y Premiere. Allen ilustra la portada de Brando por la misma razón que acaso hayan esgrimido los editores del número inaugural de la edición española de Esquire: la seducción invencible que ejerce su inteligencia. Está de regreso, además, con dos films que estrenará en abril y mayo (Cassandra's Dream y Vicky Cristina Barcelona), aunque su obra es tan perdurable que podría ocupar una portada en el momento menos pensado. Después de todo, también fue motivo de tapa cuando se metió en problemas con Mia Farrow enamorándose de la hija adoptiva de ambos, Soon-Yi, escandalete que mereció un malicioso comentario de David Letterman: "Pocos placeres tan grandes como el de tener a tu ex novia de suegra".

5 comentarios:

rosana dijo...

Conozcon a alguien fanatico de Frank Sinatra que cada ves que se editaba un disco (lanzamiento, compilado, redición, hits) de Frankie, compraba dos. Uno lo escuchaba, mucho, siempre, y el otro lo guardaba, con todo y celofan. Llego a tener dos colecciones completas en vinilo primero y luego en cd. Decia que los que usaba eran los mismos que cualquiera podía comprar como él hacia. Los otros, los que guardaba, eran los de él, los únicos e irrepetibles. Los que guardaría siempre así; en un lugar resguardado de su casa, sin usar. Pensaba, hace unos días, que podría copiar la idea con la filmografía completa de Woody Alen.

Augusto Pomerania

Tallyerand dijo...

Muy buen blog.....esperemos cosas intersantes de un periodista que sabe como hacerlo.

Fran dijo...

Que lindo que hayas comentado justo sobre estas dos revistas. Son mis preferidas.
Un gran abrazo,
Fran Moreno Ocampo

Rodrigo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Martín dijo...

Realmente no entend[i como una revista de la misma editorial publica dos tapas identicas, tapas no notas, y si bien sigo sin entenderlo al menos tengo una vision desde adentro.
M. Sin acentos